ANGELES, MENSAJEROS DE DIOS

EL MENSAJE DEL VIAJERO, MENSAJERO DE DIOS

 

El Mensaje del Viajero

 

mensajero, angel de Dios



El viajero es un hombre sencillo que le gusta encontrar ciudades olvidadas pidiendo permiso para posar en casas ajenas llevando consigo alegría y paz queriendo compartir con todos los que le permitieran entrar a sus casas. Sin importar que las casas sean elegantes, lujosas o sencillas, el solo quiere entrar y compartir  con los habitantes.

El viajero  iba por los caminos sin rumbo y dirección esperando encontrar hogares que le permitieran entrar. Se detuvo a descansar por unos minutos porque ya estaba cansado tenía los pies lastimados, con la única esperanza de encontrar una ciudad donde pudiera descansar, con una mirada fija y cansada, estaba muy atento a su alrededor. Al final del largo camino que siguió vio una ciudad que quedaba a unos pocos kilómetros de distancia, se apresuró a caminar porque él sabía que ahí hacía falta lo que él llevaba.

Caminando de prisa al fin llego a una pequeña ciudad, donde las personas se miraban alteradas, cansadas de tanto trabajar bajo el sol, cada día era la misma historia, pocos sonreían y saludaban, muchos molestos, quejándose de su vida. El viajero sin decir una sola palabra, se detuvo en una pequeña banca que estaba cerca de una tienda, lentamente se sentó, triste y cansado.

Un joven se acercó al viajero y le preguntó ¿De dónde eres?… el viajero, sonrió y le respondió: “Soy de todos lados, no tengo un hogar y viajó constantemente de un lugar a otro teniendo la esperanza que alguna persona me permita entrar a su casa para que pueda descansar».

El joven se quedó observando al hombre por unos minutos, y con una expresión de duda y asombro en su rostro, bajo la mirada y se hacía muchas preguntas sobre ese pobre hombre vestido de ropa sencilla, sus pies hinchado con un rostro triste y pensativo llevando consigo sólo un pequeño libro dorado y sin equipaje.  Sin medir palabras y sin dudar lo invitó a su casa.

BAJO LA LUZ DE LA LUNA, ANGELES, MENSAJEROS DE DIOS



 

El viajero sintió una gran alegría; y se dijo así mismo “He encontrado al que me invita a morar en su casa”.

Empezó a caminar con el joven. El joven muy curioso solo miraba el libro dorado y se preguntaba ¿Qué era ese libro? -No se animaba a preguntarle al viajero sobre ese pequeño libro, sin embargo en su interior se sentía muy feliz de haberle invitado a su casa.

EL joven se detuvo por un segundo y  le dijo al viajero: ”Señor viajero usted no me ha dicho su nombre” ¿Como se llama?El Viajero sonrió y siguió caminando, el joven confundido no sabía cómo se llamaba el viajero.

Siguieron caminando en un gran silencio, callados y mirando la calle por donde iban el viajero le dijo al joven: -Te agradezco por dejarme morar en tu casa, estaba muy cansado de caminar y en el centro de la ciudad solo habían personas apresuradas, ninguno de ellos se dio cuenta de mi presencia todos me ignoraron seguían el rumbo de su vida sin mirar a su alrededor, es frecuente que algunas personas solo sigan su camino sin mirar a sus alrededores y ver el mundo que cambia constantemente y ellos no lo saben ya que lo ignoran.

 

cuento del viajero, mensajero de Dios

 

Vengo de un lugar lleno de cambios, alegrías y virtudes del cual todas las personas ayudan sin pedir nada a cambio, por eso decidí  buscar en el mundo ciudades donde existan personas que quieren cambiar y disfrutar de la vida dejar todo y dar el todo por el.

Desde que hemos estado caminando siempre te has preguntado qué es lo que he traído conmigo y porque solo tengo este libro ¿acaso miento? preguntó el viajero.

Con asombro el joven dejó de caminar ¿cómo es que sabes estas cosas? le pregunto. -El viajero ya no le respondió y siguieron caminando, en el susurro y  entre las ráfagas de viento el viajero dijo pronto lo sabrás y te diré el propósito de mi viaje a esta ciudad.

 

 

 

Eran casi las 9:00 de la noche, estaba el cielo lleno de estrellas y la luna resplandecía como nunca antes la había visto e imaginado , esta noche es espectacular dijo el Joven, una gran sonrisa se reflejaba en el  rostro de aquel joven cuyo nombre aún no sabemos, él se sentía lleno alegría, tenía paz.

 

Caminaban bajo la luz de la luna y el joven curioso siempre pensando en el viajero, cuestionando muchas preguntas. El viajero se detuvo y  tomó su libro que llevaba bajo el brazo, se sentó bajo un árbol que estaba a la orilla del camino, abrió el libro y de repente salió una luz muy brillante de ese pequeño libro. El joven siguió su camino y esperando que el viajero fuera a su ritmo, voltio a ver y no vio al viajero, empezó a gritar “Señor Viajero” una y otra vez; pero no  hubo respuesta alguna a su llamado. Cuando el joven se había rendido de seguir buscando al viajero, cuál fue la sorpresa, que el viajero estaba bajo un inmenso árbol. El joven vio una gran luz que salía del libro, el joven se acercó silenciosamente para saber cuál era el secreto de ese extraño libro que jamás había visto.

El viajero sintió la presencia del joven y lo cerró  inmediatamente para que él no supiera que decía su libro, se levantó y le dijo: «joven curioso aún no es tiempo de que sepas cual es el misterio de mi pequeño libro dorado».

El joven solo inclinó su cabeza y siguió su camino, pero el viajero ya tenía un propósito para ese pequeño joven que sin conocer le brindó su amistad y su casa para descansar.

El viajero vio desde lejos esa pequeña casa que apenas había luz, estaba muy lejos de la ciudad.

 

 

 

cuento del viajero, mensajero de Dios

 

Hemos llegado dijo el joven, esta es mi casa y puedes descansar de tu largo viaje. La casa era sencilla construida de madera con techo de paja, en la casa Vivían ocho hermanos todos eran menores que el joven, su madre había fallecido hace dos años y su padre salió un día, tristemente  nunca más regreso a casa, pero eso no le importaba al joven porque él era el mayor de sus hermanos y entre ellos mismos se ayudaban mantenían su pequeña casa ordenada y gracias a Dios no les hacía falta nada, porque el joven trabajaba día y noche para ayudar a sus hermanos. No les faltaba comida, ropa, zapatos todo lo necesario para que pudieran vivir cómodamente aunque la vida no era fácil, este joven siempre estaba alegre y era muy amable con todos.

 

No fue por casualidad que el viajero conociera a ese joven; todo estaba planeado, sabía exactamente quién era ese joven.

 

Todos en la casa estaban felices que el hermano mayor al fin llegara, el joven abrazó a sus hermanos, él quería que sus hermanos siguieran sus pasos de superación y que tuvieran una mejor vida. Ya que habían pasado por tantas situaciones difíciles y principalmente la pérdidas de su madre. Empezaron a limpiar la mesa para cenar, siempre esperaban a su hermano para cenar, entre tanto alboroto el joven se percató que el viajero no entro y salio a ver donde estaba. Entra le dijo al viajero, pero él le dijo -déjame estar solo un rato para apreciar el cielo, en pocos lugares se ve tan hermoso, pero en realidad lo que quería ver era la comunión que tenían ellos.

Terminando de poner los platos en la mesa, el joven le dijo a sus hermanos: “Pongan otro plato, porque hoy tenemos un invitado especial”. –Todos se quedaron sorprendidos porque nunca habían tenido visitas. Sus vecinos ni siquiera los saludaban, todos seguían su camino y los menospreciaban. Thomas el hermano más pequeño observó hacia afuera y se empezó a preguntar ¿Quién era?, Camino hacia la puerta sin que nadie lo viera y la abrió lentamente y vio un gran hombre vestido de blanco era un ser resplandeciente que su luz no dejaba verlo por mucho tiempo. El viajero se acercó al pequeño Thomas, le susurró algunas palabras al oído y Thomas le dijo que podía contar con él, no le diré a mis hermanos, tu secreto esta bien guardado.

Thomas regresó a su casa y entrando a la cocina vio a su hermano mayor y le preguntó  ¿Quién es tu amigo hermano? pregunto otra vez, ¿De donde viene tu amigo?  no dejaba de hacerle preguntas a su hermano mayor. Pero el joven respondió, -no, él es un viajero que anda en todas partes en cualquier ciudad. Oh dijeron todos como en solo sonido como una melodía. Pero thomas no le contó nada a ninguno de lo que había visto y dicho el viajero.

El joven invitó al viajero a entrar a su casa para que todos cenaron, pero antes de cenar demos gracias a Dios dijo Thomas se sentaron alrededor de la mesa y tomados de las manos dieron gracias a Dios por sus alimentos, después de la corta oración dijo el joven..  -como siempre el más pequeño quería dar las gracias a Dios, como mi madre le había enseñado. Mi madre querida ha dejado un legado con mi pequeño hermano el no estuvo mucho tiempo con mi madre ya que el apenas tenia 4 años cuando falleció y ella le enseñó tantas cosas que aun las hacemos.

Comieron tranquilos todos juntos y se escuchaban muchas risas, era como una gran fiesta que tenían en esa pequeña casa.

Lavaron los platos, se alistaron para dormir y los hermanos pequeños se despidieron dando las buenas noches al hermano mayor y a su amigo.

El viajero conmovido y su rostro de felicidad, una paz que sentía, se despidió de los pequeños niños.

EL joven impaciente, seguía insistiendo y preguntándose qué era ese misterioso libro, pero aún no tenía el valor de preguntarle al viajero, pero como el viajero sabía todo sentía todo, no le hablaba.

Quiero hablar contigo le dijo el viajero al joven, podemos hablar afuera en la tranquilidad de la noche, Sin pensarlo el joven respondió que si.

Hace mucho tiempo te he buscado, a mi dijo el joven con una fuerte expresión en el rostro.

claro a ti joven dijo el viajero, tu no me conoces pero yo sí  y por eso me dieron esta misión de encontrarte hubo un tiempo que more en otros hogares a los cuales me mandaban a buscarlos, mi misión era darles un mensaje, pero nadie los aceptaba, buscando por el mundo a quien si quiere recibirlo, me encomendaron a ti y a tus hermanos

tu madre me hablo de ustedes, ella quiere que tengan una vida diferente y que sigan adelante así como han sido generosos, temerosos con sus virtudes y talentos.

El joven no creía lo que le estaba diciendo el viajero, como es que dices que conoces a mi madre ¿ella te hablo de nosotros?

Ella no me dijo nada de ti, ni que te conocía.

El viajero sonrió y le dijo has visto mi pequeño libro, durante todo el tiempo que hemos caminado y hasta ahora te has preguntado ¿qué es ese libro?, pues tu madre escribió un mensaje para que lo leyeras a su tiempo.

Dame el libro quiero leer ese mensaje dijo el joven, con miedo de saber si era cierto o no lo que el viajero le decía.

No te preocupes mañana cuando me vaya te lo daré aun, no es el tiempo para que lo leas, aun no le dijo al joven. Mañana me iré cuando empiece a salir el sol y te daré el mensaje, si me crees, espera hasta mañana.

Está bien dijo el joven, pero me tienes que decir, -claro que sí dijo el viajero.

Los dos entraron a la casa y el joven le dio unas sábanas y le acomodo en el sillón que era el único espacio libre que le quedaba para que el viajero durmiera,, no te ofrezco mucho pero lo que tengo te doy espero que duermas bien viajero.

El viajero sonriente y agradecido con el joven tomó las sábanas se acomodo y se acostó.

No puedo dormir, decía el joven dando vueltas en la cama, impaciente de que llegara el amanecer, pensando en cada momento de la verdad.

¿Como puede ser que le haya creído a un extraño? se preguntaba, ¿quién me asegura que no es un mentiroso? pero siempre se respondía, tengo que darle una oportunidad, no soy hombre de muchas palabras ni mentira, le dije que iba a esperar y eso haré.

Y así pasaron las horas y al fin el joven durmió tranquilamente, en el silencio y oscuridad de la noche todo estaba tranquilo, sin ningún ruido todos durmieron sin despertar ni un solo segundo.

 

 




 

Al llegar la mañana el joven se levantó como de costumbre antes de que saliera el sol, busco al viajero, pero el ya no estaba, salió corriendo hacia la puerta cuando vio a través de la pequeña ventana una gran luz, que estaba cerca de su casa, ¡Por dios que es esa luz dijo!, salió corriendo lo más rápido posible cuando vio un resplandor como de un rayo que cayó sobre esa luz y desapareció en pocos segundos.

Llegó hasta el lugar donde ocurrió todo y vio tirado el libro dorado, siguió corriendo para tomar el libro, al abrirlo vio que había una letras grandes y un mensaje que resplandecía y no podía leer el mensaje, poco a poco la luz fue perdiendo su brillo hasta que el joven pudo leer el mensaje y decía

“Hijo mío he mandado a uno de los mejores mensajeros, se que no le preguntaras tanto antes de invitarlo a tu casa, que le darás de comer y donde morar por una noche, quiero que sepas que te amo mucho y que dado todo por ti, no hay lugar en la tierra que demuestre mi amor hacia ti y a tus hermanos, cuídalos bien y no te dejes vencer, sigue luchando y disfrutando de la vida, sigue escribiendo la historia de tu vida en este libro que te he mandado con mi mensajero” Recuerda que te amo”

El joven se estremeció tanto que al leer el mensaje se puso a llorar y entendió lo que tenía que hacer en su vida sin importar la situación que esté pasando siempre hay un día para escribir en el libro una nueva etapa de su vida.

 

 

 

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